En el camino de crecimiento espiritual existen momentos de silencio y momentos de acción. El taller fue un llamado a la acción, a reevaluar situaciones, barreras y sueños importantes de mi vida desde otra perspectiva fresca y diferente, fue un llamado a sacudirme el miedo y dejarlo en un rincón como una prenda pesada y vieja para continuar con mi viaje por la vida más liviana y renovada

 

Jana Lamprea

5/03/2016